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Fw: [ATTAC] INFORMATIVO 582 - ¡PAZ Y FELICIDAD, JUSTICIA Y EQUIDAD PARA TODOS!



 
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Sent: Wednesday, December 22, 2010 2:22 PM
Subject: [ATTAC] INFORMATIVO 582 - ¡PAZ Y FELICIDAD, JUSTICIA Y EQUIDAD PARA TODOS!

Latinoamérica.

ECUADOR: LA REPRESIÓN NO NOS DIVIDE  PORQUE LA LUCHA NOS UNE Cumplidos 10 meses en pie de lucha, el Pueblo Kichwa de Tzawata-Ila-Chucapi no se doblega. Los esfuerzos divisionistas y persuasivos de la transnacional minera Merendon y sus secuaces no deterioran nuestra lucha; la represión no nos divide

HONDURAS: ‘LA ÚNICA LEY QUE SE CUMPLE ES LA DEL DIOS DINERO’ La violencia impune que sigue azotando las tierras del Bajo Aguán es consecuencia natural de un modelo salvajemente explotador, que asegura el enriquecimiento de unos pocos a costa del sudor, el atraso y la sangre de miles de familias campesinas.

SUPERAR LA FRAGMENTACIÓN. Los trabajadores de la comunicación tienen una responsabilidad muy importante y una tarea insustituible en la puesta en marcha de estrategias que permitan superar la fragmentación social que enfrenta la mayoría de los países de la región.

Latinoamérica

ECUADOR: LA REPRESIÓN NO NOS DIVIDE  PORQUE LA LUCHA NOS UNE

Cumplidos 10 meses en pie de lucha, el Pueblo Kichwa de Tzawata-Ila-Chucapi no se doblega. Los esfuerzos divisionistas y persuasivos de la transnacional minera Merendon y sus secuaces no deterioran nuestra lucha; la represión no nos divide.

La noche del lunes 29 de noviembre, 63 efectivos militares de la escuela Iwia de la Brigada Pastaza incursionaron sorpresivamente en la zona oriental de nuestra posesión, en los alrededores de la comunidad de San Clemente de Chucapi.

Con alarma las familias de la comunidad se preguntaban hacia dónde se habían dirigido los militares, si se trataba acaso de un preparativo de desalojo, y por qué se habían movilizado hacia el interior de la selva sin dar información previa de su presencia ni comunicar a autoridad local alguna los motivos de su entrada

Fue mayor la sorpresa cuando los uniformados ingresaron a la escuela de la comunidad, armados hasta los dientes, sin una intensión clara que explicara su incursión y con información ambigua, sembrando inquietud entre la población que por 10 meses se mantiene en pie de lucha por la recuperación de su territorio ancestral.

La presión comunitaria obligó a su  mando Teniente Yépez a explicar su presencia en San Clemente, la información brindada es que se trataba de un patrullaje, en busca de subversivos y narcotraficantes, debido a varias denuncias realizadas de que en la lucha por las tierras se encuentran inmersos personas insurgentes, lo cual es totalmente un invento de la Compañía Merendon y de las autoridades del cantón Carlos Julio Arosemena Tola, queriendo desvirtuar la lucha que ha sido amplia, directa sin nada que ocultar, por honrar a nuestros/as abuelos/as, por nosotros/as y en especial por nuestros hijos/as. También queremos dejar en claro que esta lucha y resistencia no es financiada por nadie, somos nosotros/as las tres comunidades quienes hacemos un esfuerzo inmenso por auto-sustentarnos, y no vamos a permitir que nada ni nadie manche nuestra legitima lucha.

Estas incursiones secretas son totalmente insatisfactorias y cuestionables. Cuestionable porque viola nuestros derechos consuetudinarios y genera inseguridad en un escenario de lucha donde ya de antemano la tensión por la inminencia de la represión, posibles desalojos y el divisionismo promovido por la minera están latentes a cada momento.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, menciona algunos de los artículos que nos amparan, así:

Artículo 10.- Los pueblos indígenas no serán desplazados por la fuerza de sus tierras o territorios. No se procederá a ningún traslado sin el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas interesados, ni sin un acuerdo previo sobre una indemnización justa y equitativa y, siempre que sea posible, la opción del regreso.

Artículo 30. i) No se desarrollarán actividades militares en las tierras o territorios de los pueblos indígenas, a menos que lo justifique una razón de interés público pertinente o que se haya acordado libremente con los pueblos indígenas interesados, o que éstos lo hayan solicitado. ii) Los Estados celebrarán consultas eficaces con los pueblos indígenas interesados, por los procedimientos apropiados y en particular por medio de sus instituciones representativas, antes de utilizar sus tierras o territorios para actividades militares.

En este contexto bajo la organización de las tres comunidades conseguimos la retirada inmediata de los militares de nuestro territorio.

HONDURAS: ‘LA ÚNICA LEY QUE SE CUMPLE ES LA DEL DIOS DINERO’

Entrevista con Fausto Milla de la Comisión de Verdad

                                                                                                                                                           Giorgio Trucchi. *

La violencia impune que sigue azotando las tierras del Bajo Aguán es consecuencia natural de un modelo salvajemente explotador, que asegura el enriquecimiento de unos pocos a costa del sudor, el atraso y la sangre de miles de familias campesinas. La militarización es el instrumento que estos sectores hegemónicos utilizan para mantener ese inhumano status quo. Durante su permanencia en el Bajo Aguán, Sirel conversó sobre ésto con el sacerdote Fausto Milla, defensor de derechos humanos y miembro de la Comisión de Verdad.

-En estos días hemos presenciado la militarización, el desalojo y la represión contra familias campesinas indefensas. Un clima de constante violencia en todo el Valle del Aguán. ¿Cuáles son sus comentarios?

-En Honduras ya no existe la ley. Aquí la única ley que se cumple es el capricho del poderoso, y el pueblo indefenso está bajo esa ley mortal. Porfirio Lobo dijo que aquí hay miles de armas en manos de los campesinos. La verdad es que se están aprovechando de estas palabras para justificar la represión. Ya son 35 los asesinatos de campesinos en esta zona.

-También hemos visto una gran pobreza y desesperación…

-Hay que ir a las casas y ver cómo están viviendo las familias campesinas. Miseria total. Desgraciadamente, ésta es la norma y la idea que está destruyendo al mundo: el dinero por encima de la vida.

-Esta situación tan difícil se enmarca en un contexto de desarrollo del cultivo de la palma africana, en su mayoría controlado por los grandes terratenientes. A nivel mundial, donde hay palma africana hay explotación, conflicto y derramamiento de sangre.

-Son empresas de mucho dinero; para que el negocio de la palma africana dé resultado debe plantarse en gran escala y, por consiguiente, se necesitan esclavos. Todo eso genera miseria y conflicto. Un infierno en la tierra, porque al dinero se le ha dado categoría de Dios. Y esto se va a extender por toda Honduras y va a ser un desastre.

Recientemente estuve en Colombia y es exactamente lo mismo. La represión contra el pobre ha generado 4 millones de desalojados y miles de desaparecidos cada año. A eso nos quieren llevar en nuestro país.

-Hay temores de que en cualquier momento las fuerzas represivas puedan desalojar a las organizaciones campesinas, que mantienen una toma indefinida contra la militarización del Bajo Aguán.

-Es seguro que lo van a hacer. Sin embargo, en las comunidades que hemos visitado, como por ejemplo la Guadalupe Carney, he podido palpar que la gente está muy consciente del porqué de su lucha, y pese a ver la muerte tan cerca tiene un espíritu de resistencia muy fuerte.

-¿Cómo se sale de esta situación?

-Es difícil. Sin embargo, creo que la educación, la capacitación y la organización del campesinado van a ser fundamentales para contrarrestar ese proceso. De lo contrario, aquí va a desatarse una violencia horrible, con militares y policías que toman al pobre como enemigo.

Lo que hemos presenciado en estos días es demasiado provocador, indignante, y necesitamos la ayuda del mundo. No puede ser que se cierren los ojos ante las masacres, la impunidad, la falta de aplicación de las leyes. No puede ser que no haya nada para defender a ese pueblo y hay que darlo a conocer al mundo.

-¿Hay conciencia de ello en el pueblo?

-En cualquier rincón del país que uno vaya puede encontrar esta semilla de esperanza. Es alentador y es casi un milagro. El golpe de Estado provocó una reacción tan grande que ahora las palabras "Resistencia", "Constituyente" y "Poder Popular" se han vuelto patrimonio del pueblo hondureño, y esto es muy esperanzador.

* Rel-UITA (Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines)

SUPERAR LA FRAGMENTACIÓN

Los trabajadores de la comunicación tienen una responsabilidad muy importante y una tarea insustituible en la puesta en marcha de estrategias que permitan superar la fragmentación social que enfrenta la mayoría de los países de la región.

                                                                                                                      Manuel Barrientos *

La realidad latinoamericana brinda un panorama impensado una década atrás. Tras el largo ciclo de luchas y resistencias de los movimientos populares a la oleada neoliberal y la posterior instalación de gobiernos de centroizquierda en la mayoría de los países de la región, el lugar de la política como el espacio privilegiado de articulación de los intereses colectivos para la transformación social hoy vuelve a estar en el centro del espacio público.

Los gobiernos surgidos en los últimos años han logrado avances en la lucha por equilibrar la relación entre poder y política, entre corporaciones y Estado, que se había desbalanceado en los años ’90. Los movimientos y las organizaciones sociales hoy se encuentran frente a los múltiples desafíos que genera esta modificación en el escenario político de la región.

Más allá de la reivindicación conjunta de ciertos derechos y la movilización masiva en apoyo de determinadas políticas públicas, queda claro que aún no se ha logrado construir un espacio de trabajo efectivo que reúna y dote de un sentido de pertenencia colectiva a estas múltiples organizaciones dispersas en el territorio. Y estos modos de participación social se revelan, muchas veces, como realidades segmentadas e incomunicadas entre sí. Muchas veces, organizaciones o cooperativas que se enfrentan a un problema determinado desconocen el camino recorrido y las soluciones operadas por instituciones similares que se encuentran a pocos kilómetros de distancia.

Las explicaciones posibles a las dificultades para estructurar mecanismos de trabajo en red son muchas y palpables, desde los obstáculos temporales por la gran demanda de horas que requiere el trabajo diario en la trinchera hasta la estructuración de las organizaciones de forma radial en relación a los distintos niveles estatales. Pesan, también, elementos más intangibles como la apuesta por no arriesgar egolatrías bien conservadas o el temor a exponer el prestigio ganado en la tarea cotidiana frente al tumultuoso mundo de la política macro.

El problema es que si cada institución o movimiento circunscribe su juego a una lógica territorial acotada se genera un aislamiento que termina privando a las propias organizaciones de una capacidad de incidencia mayor sobre la marcha de las políticas públicas.

Los trabajadores de la comunicación (es decir, quienes buscan generar herramientas para “establecer una comunidad con alguien”) tienen un rol central en la puesta en marcha de estrategias que permitan superar este carácter muchas veces fragmentario y disperso de las acciones instrumentadas por las organizaciones populares.

Muchas veces ciertas discrepancias coyunturales o metodológicas se magnifican y se convierten en “diferencias morales o ideológicas insalvables”. Los comunicadores deben contribuir a que se identifique a las demás organizaciones como parte de un mismo campo popular, identificando las historias de lucha compartida.

Por otro lado, se vuelve urgente la necesidad de que las organizaciones se brinden a sí mismas estructuras flexibles pero permanentes de trabajo conjunto, sin establecer relaciones asimétricas ni burocráticas y a la vez resguardando la identidad particular de cada agrupación. Es decir, generar espacios de encuentro, intercambio, reflexión e investigación que permitan poner en marcha potenciales acciones conjuntas entre las distintas organizaciones.

Los enormes desafíos pendientes en Latinoamérica y el reagrupamiento de las fuerzas de orientación reaccionaria y neoliberal (como evidencian el golpe en Honduras, el intento de desestabilización en Ecuador y la arremetida de las grandes corporaciones en toda la región) obligan a los gobiernos progresistas y a los propios movimientos sociales a instrumentar y consolidar herramientas de participación popular, que son en definitiva la herramienta esencial para la continuidad y la necesaria profundización de las transformaciones iniciadas en las políticas públicas en los últimos años. Las recientes movilizaciones masivas y ciertos fenómenos suscitados en las redes digitales muestran un crecimiento de la necesidad de la sociedad civil por participar en la esfera pública y abren una oportunidad histórica.

* Licenciado en Comunicación UBA.