[Date Prev][Date Next][Thread Prev][Thread Next][Date Index][Thread Index]

[Latina] I: [ATTAC] INFORMATIVO XVII.911 - ¿Sociedad de naciones?





Inviato dal mio dispositivo Huawei


-------- Messaggio originale --------
Oggetto: [ATTAC] INFORMATIVO XVII.911 - ¿Sociedad de naciones?
Da: attac-informativo
A: attac-informativo at attac.org
CC:



Bannière

INFO XVII.911
15 de mayo de 2017
informativo at attac.org

 

¿Sociedad de naciones?

Mundo

UNIÓN EUROPEA, ¿SOCIEDAD DE NACIONES?, La Sociedad de Naciones fue completamente inoperante en la génesis de la Segunda Guerra Mundial, el rearme alemán y la invasión japonesa de China, y cuando la disolvieron en abril de 1946 sobre el panorama de una Europa y un Japón en ruinas, nadie la echó a faltar porque hacía tiempo que había muerto.
¿QUIÉN ESTÁ DESTRUYENDO SIRIA? Los estados árabes del Golfo, Israel y Turquía prefieren la anarquía a Assad.La Carta de las Naciones Unidas, firmada por todos los estados y que prevalece sobre todos los demás tratados y convenios, establece que la organización tiene la obligación de “determinar la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión” y tomar la acción militar y no militar para “restaurar la paz y la seguridad internacionales”.

Latinoamèrica

CARTEL MINISTERIAL En el caso de Argentina, donde la derecha llegó al poder por la vía democrática, desde el comienzo de la gestión Pro-Cambiemos -la coalición mediante la cual Macri arribó al poder-aumentó exponencialmente el número de cargos en ministerios o puestos estratégicos ocupados por funcionarios con un pronunciado perfil empresarial y/o gerentes de grandes empresas. Este hecho fue catalogado de forma peyorativa por los medios creadores de opinión como “gobierno de CEOS” o “Ceocracia”.

COMUNIDADES RURALES MEXICANAS APRENDEN A PRODUCIR Y AUTOSOSTENERSE. Su objetivo es mejorar la producción agropecuaria, la alimentación y los ingresos de las familias y comunidades rurales en situación de marginación, como es el caso de Santa Ana Coatepec, para fortalecer así la seguridad alimentaria y superar gradualmente la pobreza.

******************************************************

Mundo

UNIÓN EUROPEA, ¿SOCIEDAD DE NACIONES?

Rafael Poch de Feliu

1¿Saben contar los que celebran la victoria de Emmanuel Macron en Francia como el gran éxito europeísta? El 66% obtenido por el joven candidato y futuro presidente se reduce al 43% de los inscritos en el censo electoral en unas elecciones con récord histórico de abstención y voto de protesta. En parte ocurre en todas las elecciones, pero nunca en tal proporción. En la última final presidencial contra el Frente Nacional (2002), Jacques Chirac obtuvo el voto del 62% de los inscritos contra Jean-Marie Le Pen. Un retroceso de 19 puntos en quince años. Y sólo el 43% del actual voto a Macron ha sido un voto de adhesión. Alrededor de 10 millones sobre un censo de 47 millones. Es una proporción habitual en Estados Unidos. En Francia es nueva.

El "populismo" ha sido detenido en Francia, dicen. Se ignora la extrema fragilidad de la situación. Tienen tan asumido el desastre, que celebran que el Frente Nacional sólo haya doblado su número de votos respecto al 2002, pese a la apabullante y unánime acción en contra de los medios de comunicación. Lo que se celebra es que el Frente Nacional no haya triplicado su voto del 2002, que era lo que necesitaba para ganar. Pero el asunto no es de aritmética, sino de fondo.

El candidato "europeísta" vencedor en Francia representa la continuidad de todo lo que ha hecho fuerte a la ultraderecha en los últimos veinte años. Representa el progreso de todo lo que está desintegrando la Unión Europea: la defensa de los bancos, el incremento de la desigualdad, el marco austeritario alemán –que tan mal encaja con los intereses nacionales de tantos países–, el retroceso de derechos sociales y de soberanías nacionales. ¿Es europeísta esta victoria que continúa erosionando los pilares históricos de toda idea europea decente: democracia, Estado social y antibelicismo?

¿Es un problema de ignorancia el de los actuales celebradores o es ceguera sectaria de funcionarios-militantes del Partido Neoliberal Unificado Europeo?

Reformular la necesaria integración europea, una causa que hay que defender con uñas y dientes, es una labor a largo plazo. Pasa por desacralizar el actual estado de cosas en Europa. Bajarlo del altar, colocarlo al alcance de la crítica e iniciar una deconstrucción constructiva de un edificio que dejó de ser democrático hace muchos años. Hoy de eso no se puede ni hablar sin ser tildado de hereje. En defecto de esa puesta en cuestión democrática, continuará lo que tenemos ahora: el derrumbe paulatino de la actual Unión Europea.

En ese escenario la Unión Europea se convertiría en una especie de muerto viviente cada vez más irrelevante a todos los efectos. Podría ser un poco como la Sociedad de Naciones, antecesora de la ONU. ¿Recuerdan? Aquello también nació de un buen propósito, en 1919, para imponer la paz entre europeos y acabó siendo un instrumento de los intereses de los imperios coloniales occidentales.

La Sociedad de Naciones fue completamente inoperante en la génesis de la Segunda Guerra Mundial, el rearme alemán y la invasión japonesa de China, y cuando la disolvieron en abril de 1946 sobre el panorama de una Europa y un Japón en ruinas, nadie la echó a faltar porque hacía tiempo que había muerto.

Fuente:  La Vanguardia , 10 de mayo de 2017

 

¿QUIÉN ESTÁ DESTRUYENDO SIRIA?

Philip Giraldi*

2Los estados árabes del Golfo, Israel y Turquía prefieren la anarquía a Assad.

La Carta de las Naciones Unidas, firmada por todos los estados y que prevalece sobre todos los demás tratados y convenios, establece que la organización tiene la obligación de “determinar la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión” y tomar la acción militar y no militar para “restaurar la paz y la seguridad internacionales”.

En 1946 los jueces en los juicios de Núremberg llegaron a la conclusión de que “iniciar una guerra de agresión... no es sólo un crimen internacional, es el crimen internacional supremo, que sólo difiere de otros crímenes de guerra en que contiene en sí el mal acumulado del conjunto”.

El artículo I de la Constitución de Estados Unidos establece que sólo el Congreso tiene autoridad para declarar la guerra, con el entendimiento de que según el Artículo II el presidente está facultado para responder a una “repentina” o inminente amenaza sólo si no hay tiempo para aprobar tal declaración. Una enmienda a la Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (AUMF) modificada en 2016 otorga al presidente la autoridad para responder militarmente a las amenazas contra Estados Unidos, pero sólo si se hubieran originado por al-Qaeda y “fuerzas asociadas”.

Entonces, ¿cómo es que el 6 de abril Estados Unidos atacó a un Estado asociado de las Naciones Unidas que tiene un Gobierno soberano reconocido internacionalmente? Dicho Estado miembro no representaba una amenaza inminente, no había atacado a los Estados Unidos y no estaba en guerra con Washington. Tampoco ese Estado miembro consiente ni apoya a al-Qaeda o un grupo asociado y tampoco estaba bajo sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por autorizar a cualquier otro Estado miembro para actuar en contra él. Al contrario, dicho Estado miembro estaba luchando activamente contra varios grupos terroristas como están definidos por el Gobierno de Estados Unidos cuando ocupó su territorio soberano.

Me estoy refiriendo, por supuesto, al ataque de misiles crucero sobre Siria, que muchos críticos tardíamente reconocieron que es ilegal tanto bajo la ley internacional como la de los Estados Unidos. Pero la ilegalidad en cuanto a la capacidad de hacer cumplir la ley, ha habido poco interés aparente por parte de las Naciones Unidas para plantarse frente a Washington y EE.UU. seguramente utilizará su veto en el Consejo de Seguridad para detener cualquier acción indeseable de parte de la ONU.

Desde 2006 Estados Unidos ha estado apoyando varias intrigas para socavar y forzar un “cambio de régimen” en el Gobierno baasista de Siria, es decir, mucho antes de la llamada Primavera Árabe que puso protestas en las calles de Damasco. Más recientemente Washington ha estado armando y entrenando a los llamados rebeldes contra el régimen de Bashar al Asad, aparentemente con la esperanza poco realista de dar paso a algún tipo de transición a un régimen moderado prooccidental. La actual política de la Casa Blanca parece consistir en ejercer presión sobre ISIS y al Qaeda vinculado a al-Ansar, contra los que el Gobierno sirio está luchando y al mismo tiempo exigir la sustitución de Assad para permitir la reanudación de las conversaciones de paz de todos los partidos. Aparte de esos marcadores generales se ha prestado poca atención a lo que podría suceder el segundo día después de que Assad se haya ido. Las preocupaciones razonables de que el vacío creado podría ser llenado por islamistas radicales han sido ignoradas en gran parte.

Pero incluso si la política de Estados Unidos es confusa hay otros en la región que saben lo que quieren y están bastante seguros de lo que tienen que hacer para llegar allí. Arabia Saudí y Catar también han estado luchando una guerra no autorizada e ilegal contra Siria con muy poca reticencia de la comunidad internacional. Han sido hostiles al Gobierno de Siria por dos décadas y comenzaron financiando y armando a los disidentes en el interior del país tras el comienzo del conflicto en 2011. Su razonamiento es que Siria se ha convertido en un aliado de Irán y los chiíes libaneses, entre ellos Hezbolá, amenazan con crear un anillo en los territorios dominados por los chiíes que atraviesan el centro del Medio Oriente árabe y la autonomía de gobierno en Teherán, que los saudíes en particular ven como su enemigo regional. También es posible que la exportación de militantes del wahabismo saudí juegue un papel. Siria, que como antes Irak era tolerante con la mayoría de las religiones, a menudo es acusada tanto de inaceptablemente laica como de apoyar a los herejes.

A los saudíes les gustaría ver una Siria en la que los árabes suníes fueran dominantes, que presumiblemente condujeran a la discriminación de los chiíes, alawitas y cristianos, así como a una ruptura de los lazos políticos con Irán. En realidad una Siria rota probablemente resultará muy parecida al vecino Irak, con las minorías en problemas y una falta de control central efectivo. Pero eso estaría bien para Riad, ya que significaría que la alianza con Irán estaría, de hecho, disuelta. Si los sirios se beneficiarían del cambio es indiferente, por lo que se percibe a través de la óptica de los intereses saudíes.

A Turquía también le gustaría ver que Assad se ha ido y una Siria en el caos. El 25 de abril Ankara atacó objetivos kurdos en Siria e Irak, incluidos los miembros de la milicia YPG –Unidades de Protección Popular Kurdas (N. del T.)-, que son aliados entrenados y armados por Estados Unidos y contra ISIS. Se registraron veinte milicianos del YPG muertos. Los turcos afirman que prácticamente todos los grupos armados kurdos son terroristas, aliados en el problema de terrorismo doméstico de Turquía, el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK). Turquía teme sobre todo que Siria permita la creación de una entidad dominada por los kurdos a lo largo de su mutua larga y difícil frontera para defender. Quiere fuera a Assad, ya que lo ha acusado, tal vez con razón, de apoyar las incursiones de terroristas kurdos, pero opta por ignorar el hecho de que los problemas actuales con los kurdos fueron en parte iniciados por el Gobierno del entonces primer ministro Recep Tayyip Erdogan . El líder turco necesitaba un enemigo creíble por razones políticas internas, para desacreditar a un partido que era en gran parte kurdo y se oponían a él.

Turquía apoyó a ISIS en el pasado, incluyendo el tratamiento de sus heridos en los hospitales turcos y permitió que se reagrupasen en lugares seguros dentro de Turquía, sobre todo porque la banda terrorista es enemiga de los kurdos. También se ha afirmado, plausiblemente, que Ankara suministra el gas sarín que se utilizó en varios ataques contra civiles sirios que luego fueron atribuidos convenientemente al Gobierno de Damasco. El derribo de un cazabombardero ruso en diciembre de 2015 también puede haber sido un burdo intento de arrastrar a los EE.UU. y la OTAN a una guerra contra Assad y Moscú. Irónicamente, jugando en ambos lados, en un intento demasiado visible para derribar Assad ha destruido cualquier credibilidad que pudiera tener Erdogan. Y debilitando el control del Gobierno central de Siria y de facto entregar el poder a una gentuza de rebeldes y a las tribus locales, prácticamente garantizaría la aparición de un pequeño Estado kurdo. Pero, al parecer, Ankara no piensa mucho más adelante.

Por último está Israel. Este, a diferencia de otros adversarios de Siria, ha estado tratando de desestabilizar a su vecino desde hace más de 20 años y tiene poco o nada que ver con Irán o los kurdos. El plan Yinon de 1982, redactado cuando el político de extrema derecha Menachem Begin era primer ministro, fue diseñado en un documento titulado “Una estrategia para Israel en la década de 1980”. En él se sostuvo que estaría garantizada la seguridad de Israel sólo si sus vecinos tenían que ser de alguna manera forzados o inducidos a separarse y volver a sus circunscripciones tribales, étnicas y religiosas, que habían sido combinadas arbitrariamente en los Estados-nación individuales por las potencias imperiales después de la Primera Guerra Mundial. El plan Yinon incluía recomendaciones de una acción militar para alcanzar lo que podría no lograrse en forma clandestina, incluyendo una invasión israelí de Siria para atomizar el país en comunidades alauitas, drusas, sunitas y cristianas. Un mundo árabe fragmentado con la creación de un sistema de estados débiles “balcanizados” en la región, combinado con la reubicación de los palestinos en Jordania, eliminaría todas las amenazas a la supervivencia de Israel.

El Plan Yinon nunca se convirtió en la política oficial del Gobierno israelí. Pero podría ser visto como un modelo para las acciones regionales posteriormente llevadas a cabo por Tel Aviv, que han buscado persistentemente debilitar a los gobiernos árabes percibidos como demasiado poderosos o amenazantes. Un segundo documento, “Una ruptura limpia: Una nueva estrategia para asegurar la dominación”, le continuó en 1996, durante el ejercicio del primer ministro Benjamin Netanyahu. Fue escrito por un grupo de neoconservadores estadounidenses que incluían a Richard Perle, Douglas Feith, Paul Wolfowitz, y Meyran y David Wurmser. Abogaba por una política de preferencia para Israel y se centraba especialmente en Irak y Siria como enemigos. Una vez fue criticado por describir al documento como un respaldo a “una miniguerra fría en el Medio Oriente, abogando por el uso de los ejércitos cercanos para cambios de régimen, desestabilización y dominio”.

Más recientemente los funcionarios israelíes han dejado claro que preferirían tener “rebeldes moderados” en el control de Siria que al Gobierno de Assad. Según los informes han proporcionado atención médica a los militares heridos, posiblemente incluyendo a ISIS. Parecería que hay una tregua de facto entre el ejército israelí e ISIS, tal como esta milicia declaró una disculpa cuando uno de sus grupos asociados disparó contra unidades del ejército israelí en los Altos del Golán en noviembre.

Israel ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos contra las bases y unidades militares de Siria. Y más recientemente un ataque con misiles cerca de Damasco el 27 de abril. También hay informes de que ya está utilizando sus nuevos cazas furtivos F-35 cazas proporcionados por Estados Unidos para misiones de combate contra Siria.

Israel preferiría tener una situación política fragmentada en su frontera en lugar de un Gobierno unificado y capaz. El primero constituye una amenaza fácilmente controlable mientras que el segundo, sin duda, continuará con sus esfuerzos para recuperar la mayor parte de los Altos del Golán, que Israel ocupó en 1967 y continúa ocupando hasta ahora. Así que la elección para el Gobierno israelí es muy simple y no incluye lo que sea que actualmente Estados Unidos podría estar imaginando. Está, de hecho, mucho más cerca de lo que Turquía y los saudíes quieren.

Daniel Larison advirtió con frecuencia de que EE.UU. está sobrecargado de aliados que lo son de nombre pero no en la realidad. En términos de intereses nacionales reales se debe observar que los saudíes, los cataríes, los turcos y los israelíes están actualmente (o recientemente) en la cama con los grupos terroristas que Estados Unidos se comprometió a destruir. Todos ellos han atacado ya sea directamente o por medio de sustitutos al legítimo Gobierno sirio que se opone a ISIS y al-Ansar en el campo de batalla. Turquía también ha atacado a milicianos kurdos aliados y entrenados por Washington.

Ciertamente la Administración de Trump no presionará a Israel para cambiar de rumbo cuando el presidente viaje a Jerusalén a finales de este mes. Por sobre cualquier otra cosa, Trump tendrá en cuenta que los republicanos en el Congreso han puesto en marcha una coalición denominada Israel Victory Caucus y que los 100 senadores han firmado recientemente una carta a las Naciones Unidas exigiendo que abandone su “sesgo anti-Israel”. Así que no hay espacio para desviaciones. Tampoco el Donald exprimirá al presidente Erdogan cuando llegue a Washington la próxima semana, por temor a que la ya extenuante y funesta política siria se vuelva aún más inmanejable. Y los saudíes están siempre allí detrás, prestos a usar su dinero como arma para comprar influencia y gestionar la narrativa.

Así que la respuesta a la pregunta “¿Quién está destruyendo Siria?” debe ser “casi todo el mundo”. Sin embargo hay diferentes motivos que hacen emerger regularmente a los actores principales para justificar la continua carnicería. Dados los comentarios que salen de los ministerios de Asuntos Exteriores y de Defensa en Washington, Riad, Ankara, y Tel Aviv, es más que un poco difícil discernir si podría haber una manera de salir de este atolladero. Por el contrario, parece que seguirá siendo como hasta ahora hasta que todos se cansen, declaren la victoria y vuelvan a casa.

*Philip Giraldi, exagente de la CIA, es el director ejecutivo del Council for the National Interest .
Este artículo fue publicado por primera vez por The American Conservative
Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/47009.htm
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

 

Latinoamérica

CÁRTEL MINISTERIAL

Ava Gómez, Camila Vollenweider, Bárbara Ester

3La derecha latinoamericana se ha caracterizado históricamente por una alianza consustancial entre los intereses del Estado y los del capital transnacional, en desmedro de su población local. Los ministerios públicos han actuado, en este sentido, como meros revendedores de las riquezas nacionales a poderosos grupos económicos nacionales y extranjeros. Si bien este modus operandi puede rastrearse a lo largo del tiempo, lo cierto es que los distintos entramados del poder han facilitado recientemente como novedad la exageración del conflicto de intereses hasta lo irrisorio. Entendemos aquí como conflictos de intereses aquellas situaciones en las que el funcionario público debe actuar en determinados asuntos en los que tiene intereses particulares contrapuestos y directos en su regulación. Indudablemente, el caso de Argentina es paradigmático: casi todo el gabinete está compuesto por figuras con escasa trayectoria política y de estrecha vinculación con empresas privadas, colocadas pertinentemente en carteras afines. En otros contextos, la conformación ministerial también está orientada a satisfacer las demandas del establishment económico aunque con titulares netamente políticos: son los casos de Brasil y Colombia, también gobernados por la derecha, pero cuyas particularidades políticas orientaron la designación de ministros obedeciendo a necesidades de gobernabilidad. Excepto los casos de sus respectivos ministros de agricultura, aspecto fundamental del desarrollo de ambos países.

En el caso de Argentina, donde la derecha llegó al poder por la vía democrática, desde el comienzo de la gestión Pro-Cambiemos -la coalición mediante la cual Macri arribó al poder-aumentó exponencialmente el número de cargos en ministerios o puestos estratégicos ocupados por funcionarios con un pronunciado perfil empresarial y/o gerentes de grandes empresas. Este hecho fue catalogado de forma peyorativa por los medios creadores de opinión como “gobierno de CEOS” o “Ceocracia”.

Uno de los casos más destacados es el nombramiento de Juan José Aranguren, ex presidente de Shell -petrolera española-, al frente del Ministerio de Energía y Minería. Aranguren renunció a la compañía el 30 de junio de 2015, empresa a la cual había ingresado en 1977. Paradójicamente, incorporó a su equipo otros ejecutivos oriundos del sector privado desempeñándose en las petroleras a las cuales ahora deberán regular. A modo de ejemplo, el secretario de Recursos Hidrocarburíferos es José Luis Sureda, quien desde 1999 se desempeñó como vicepresidente de ventas de Gas Natural de Pan American Energy (PAE). Por su parte, Daniel Redondo fue designado secretario de Planeamiento Estratégico, un ingeniero químico que desarrolló gran parte de su carrera profesional en ExxonMobil (empresa petrolera estadounidense), donde llegó a ser CEO y presidente de la Esso Standard. Sebastián Kind se incorporó al equipo como subsecretario de Energías Renovables, un ingeniero mecánico que trabajó como especialista en energía eólica en British Petroleum, desempeñándose como jefe de Energías Alternativas de PAE y presidente de la firma ítalo-argentina Aires Renewables SA.

Otros puestos claves del sector energético como la petrolera estatal Enarsa (acrónimo de Energía Argentina S.A.), creada por Néstor Kirchner, se encuentra bajo la conducción de Hugo Balboa, cuyo cargo anterior era el de director del proyecto de expansión de Axion (ex Esso). Anteriormente Balboa había ocupado el cargo de gerente en petroleras privadas como Shell, Pecom Energía y Sociedad Comercial del Plata.

Algo parecido ocurre en los entes reguladores del sector energético, los cuales también se encuentran a cargo de ex gerentes del sector privado. Mauricio Macri designó a David José Tezanos como presidente de Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas), quien ostentaba en su currículum su puesto como presidente de Metrogas (la mayor distribuidora privada de gas de Argentina) y director de Gas de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), un técnico eléctrico, que anteriormente trabajó en Wintershall Energía, Total Austral y TGS (Transportadora de Gas del Sur). Por su parte, a cargo de la presidencia del ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) se encuentra actualmente Juan Garade, un contador público socio en Management Consultants, quien antes de sumarse a esa consultora se desempeñó 10 años como director

de Planificación, Control y Regulación de Edesur (distribuidora privada de energía eléctrica). En la Argentina las empresas Edenor y Edesur han llevado a cabo prácticas monopólicas al dividirse entre ambas el suministro en el área metropolitana de Buenos Aires, por lo que el nombramiento de Ricardo Sericano-quien se desempeñó como gerente de Edenor durante 18 años- como director del ENRE es la frutilla del postre.

Una de las primeras y más impopulares medidas tomadas por la actual gestión fue el denominado ¨tarifazo¨. Por medio de esta medida se vieron beneficiados, entre otros, Nicolás Caputo -empresario, amigo íntimo y acreedor de Mauricio Macri- y Joe Lewis -magnate británico que compró recientemente Petrobrás Argentina y en cuya mansión el presidente residió en Semana Santa del 2016-. La familia Caputo posee acciones en Sadesa (Sociedad Argentina de Energía S.A.), la segunda generadora del país. Por su parte, Lewis es el inversor mayoritario de Tavistock, grupo que controla a Pampa Energía, la principal compañía eléctrica de Argentina.

Otra víctima de la Ceocracia ha sido el recientemente creado Ministerio de Finanzas –a raíz del desdoblamiento del antiguo Ministerio de Economía en siete organismos- en el que actualmente se desempeña Luis Caputo como ministro. Luis no es otro que el primo hermano de Nicolás, ¨no hay nada más lindo que la familia unida¨ cantaban Gaby, Fofó y Miliki. Caputo trabajó 3 años en JP Morgan,incorporándose luego a Deutsche Bank y llegando a ocupar el cargo de presidente del banco en la Argentina. Últimamente se había desempeñando como presidente del fondo de inversión Axis, desde el cual compró ¨dólar futuro¨[1] por 800 millones de pesos. Posteriormente y ya desde la administración pública intervino en la determinación del valor del dólar futuro, medida por la cual se encuentra imputado.

Otra de las incorporaciones clave de la CNV (Comisión Nacional de Valores) es la de Rocío Balestra, abogada que trabajó por más de 10 años en Bruchou, Fernández Madero & Lombardi, un estudio que asesora a grandes compañías financieras locales e internacionales. Balestra también se desempeñó como abogada internacional del estudio neoyorquino Shearman and Sterling, contratado por Argentina para la fallida negociación con los buitres y por lo cual Argentina tuvo que desembolsar 12.500 millones de USD.

Como dato de color podemos agregar a Javier González Fraga, actual Presidente del Banco Nación, antiguo miembro del Directorio de Peugeot Argentina; Luis Ribaya, Director del Banco Nación quien anteriormente fue director del Banco Galicia y presidente del Mercado Abierto Electrónico; Alejandro Cavallero, hoy Director de Nación Servicios, quien fuera CEO de la Guía Local LLC, vicepresidente del Citibank y gerente de canales alternativos del HSBC.

Otro de los desprendimientos del ex Ministerio de Economía es el Ministerio de Producción, el cual tiene a la cabeza a Francisco Cabrera, ex fundador y CEO de la compañía de Fondos de Pensiones Máxima AFJP. Asimismo se desempeñó en el holding financiero Grupo Roberts, y más luego en el Grupo HSBC, en donde fue miembro del Directorio de La Buenos Aires Seguros y de Docthos. Además ofició de Director Ejecutivo del diario La Nación e integró el directorio de los diarios: Los Andes y La Voz del Interior.

En el Ministerio de Transporte funge Guillermo Dietrich, cuya familia es dueña de la mayor concesionaria de autos del país. Para colmo de males se encuentra imputado por la cesión de rutas comerciales a las compañías aéreas Fly Bondi y Avianca. En este Ministerio también se desempeñó Isela Constantini, ex CEO de General Motors, como presidenta de Aerolíneas Argentinas hasta diciembre de 2016. En su reemplazo designaron a Mario Agustín Dell'Acqua, nada menos que el ex director de Proyectos de Techint.

Al frente del Ministerio de Modernización Macri nombró a Andrés Ibarra, quien fuera ministro de Modernización de la Ciudad. Ibarra hizo carrera en el Grupo Macri, fue Gerente General de la Comisión Directiva de Boca Juniors durante la presidencia de Mauricio en dicho club.Por último el actual presidente argentino designó al ex CEO de LAN y ex funcionario bonaerense de Felipe Solá, Gustavo Lopetegui, y al titular fondo Pegasus, Mario Quintana (cofundador y presidente de Farmacity), como Secretarios Generales que dependerán de la Jefatura de Gabinete de marcos Peña, para coordinar los ministerios económicos.

II

El caso de Brasil es diferente porque el arribo de Temer al gobierno fue mediante un golpe parlamentario que contó con el apoyo de numerosas fuerzas políticas, a las que tuvo que retribuir favores. Por tal motivo, su gabinete está mayoritariamente formado por políticos de carrera –en particular ex gobernadores y legisladores- que tienen poca o nula idoneidad para los ministerios que hoy ocupan. Sin embargo, cabe destacar el caso particular del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento dirigido por Blairo Maggi del PP (Partido Popular) aliado al gobierno.

La designación de Maggi –en mayo de 2016- coincide con la asunción de Temer a su mandato interino, desempeñándose hasta entonces como senador. Su nombramiento fue avalado por entidades como la Asociación de Productores de Soja y Maíz de Mato Grosso, Estado en el que fungió como Gobernador entre 2003-2010, recibiendo en 2005 el premio “motosierra de oro”, otorgado por Greenpeace a quienes destacan en sus actividades de desforestación[2].La mencionada organización ecologista denunció que Maggi fue responsable por al menos la mitad de la desforestación brasileña entre 2003 y 2004, más luego inició un plan para contener los desmontes. En la región, Blairo y su familia concentran la propiedad de 45.115 hectáreas de tierra, divididas en 29 establecimientos rurales, de los cuales 11 son considerados improductivos[3].

Uno de los motes es “Rey de la soja” en referencia a su actividad empresarial, ya que ha sido considerado el mayor productor de soja del mundo según la revista Forbes (2010). Su familia ocupaba el 7° puesto de ricos en el país y Maggi era el segundo político más rico, en 2014. Además, es responsable de haber contribuido a la destrucción de la Amazonía al propiciar su expansión hasta las zonas protegidas de los bosques[4].El Grupo Amaggi, del que el ministro es titular, comercializa cerca del 22% de la producción de granos del Matto Grosso, el principal estado oleaginoso brasileño. Además de soja, el gigante del agronegocio comercializa maíz y algodón. Asimismo, ha ramificado su negocio hacia la logística de transportes, energía eléctrica y al ámbito de la producción de carnes.

En ejercicio de sus funciones públicas, Maggi implementó medidas para desburocratizar la cartera, que tuvieron como consecuencia, entre otras, la reducción de controles (y presupuesto) para la fiscalización sanitaria. De ello derivó un escándalo sobre los controles sobre la carne brasileña conocido como “Operación Carne Débil”, que implicó también acusaciones de corrupción y fraude. Muchos países dejaron de importar carne de ese país y, aunque ya relativamente normalizado, el volumen comercial se redujo[5].

III

La configuración del actual Gabinete del Gobierno de Juan Manuel Santos en Colombia obedece, desde abril de 2016, a las necesidades particulares del proceso de paz con las FARC-EP. Por ello, a mediados del año pasado el jefe del ejecutivo llevó a cabo un esfuerzo por convocar liderazgos regionales que se convirtieran en dinamizadores del Sí al Acuerdo de Paz con las FARC - EP[6].

Ello explica que la mayor parte de las carteras ministeriales estén en la actualidad en manos de perfiles claramente políticos, sin embargo, en el marco de su labor, algunos ministerios han evidenciado cierta favorabilidad a determinados sectores económicos, un buen ejemplo es el Ministerio de Agricultura, protagónico por el papel fundamental que adquiere en el momento de implementación del Acuerdo de Paz con las FARC-EP el cual incluye medidas específicas relativas a la tierra y el conflicto vinculado a la misma.

El líder detrás de esta cartera es el ministro Aurelio Iragorri (Partido de la U) quien cuenta con una amplia experiencia en el sector público y en el sector privado. Es especialmente cercano por su trayectoria profesional al Grupo Santo Domingo. Iragorri[7] proviene de una acaudalada estirpe familiar de terratenientes y políticos dueños de feudos en el Cauca, donde las tensiones entre terratenientes, campesinos e indígenas han sido históricas.

Actualmente el encargado de la cartera de Agricultura tiene en sus manos uno de los temas que mayores disputas genera en el marco de la conflictividad social que vive el país: el decreto ley que efectiviza la política de tierras del post-acuerdo, en un punto álgido en el que la insatisfacción de los campesinos e indígenas es mayúscula, tras los frecuentes incumplimientos del Gobierno nacional y del ministerio de Agricultura ante las demandas[8] reivindicadas a través de consecutivos paros agrarios en 2013, 2014 y 2016[9] y reiteradamente incumplidas.

El debate en la actualidad se centra en la propuesta para las tierras que hace el Gobierno, la cual ha sido considerada por diferentes liderazgos de la izquierda y organizaciones sociales y campesinas como una ‘traición' a los mandatos del Acuerdo de Paz. El proyecto de ley para el Ordenamiento Social de la Propiedad y Tierras Rurales” ha sido duramente criticado pues del mismo se deriva que los baldíos se entregarían a personas que no serían sujetos de reforma agraria, es decir, que no son ni vulnerables ni están en condiciones de pobreza[10].

Asimismo, las primeras lecturas del proyecto han dado lugar a una preocupación asociada a los cambios en la Unidad Agrícola Familiar (UAF), que desde 1994 está definida como la cantidad de tierra que –según la zona- necesita una familia campesina para subsistir y formar su patrimonio. En el actual proyecto la UAF queda sustituida por el concepto de Unidad de Producción Rural, adjudicable a “beneficiarios”, reduciendo el protagonismo que la agricultura familiar alcanza en el Acuerdo de Paz.

La acumulación irregular de baldíos es otro de los factores en disputa del proyecto, se cuestiona que la propuesta, lejos desarrollar herramientas para lograr la recuperación de los baldíos y la anulación de negociaciones fraudulentas, busque su legalización y saneamiento[11]. En definitiva, tal y como señala Camilo González Posso, presidente de Indepaz, en el nuevo proyecto no tiene lugar la economía campesina, ni el reconocimiento a las comunidades, se condena al campesino a la pobreza al establecer que su derecho a propiedad en las nuevas condiciones de acceso es inviable como unidad productiva y se orienta el acceso a tierras al usufructo por parte de los llamados ‘onerosos', quitándole la oportunidad de acceso a los pequeños productores[12].

La cartera de Agricultura, al mando del ministro Aurelio Iragorri, es la encargada de radicar y socializar una propuesta con la que los campesinos ya se encuentran en disputa, reflejando el problema estructural relativo a la tierra y las nociones a las que obedecen los decisores, normalmente pertenecientes a las élites que han concentrado y despoja do del territorio a campesinos e indígenas en condiciones de vulnerabilidad.

Notas

[1] Se trata de la realización de contratos de compra o venta de divisas, materias primas, o cualquier producto imaginable (existen incluso hasta de jugo de naranjas) en un fecha futura pactando en el presente el precio, la cantidad y la fecha de vencimiento. También se conoce como mercado a término.http://www.lanacion.com.ar/1898490-que-es-el-dolar-futuro-cinco-conceptos-clave-para-entenderlo
[2] http://www.elobservador.com.uy/blairo-maggi-es-el-nuevo-ministro-agricul...
[3] http://www.republicadosruralistas.com.br/ruralista/18
[4] http://www.telesurtv.net/news/Quienes-son-los-ministros-de-Michel-Temer-...
[5] http://g1.globo.com/pr/parana/noticia/operacao-carne-fraca-policia-feder...
[6] http://lasillavacia.com/historia/un-gabinete-para-el-plebiscito-55584
[7] http://kaosenlared.net/el-vergonzoso-ministro-de-agricultura-aurelio-ira... http://kaosenlared.net/el-vergonzoso-ministro-de-agricultura-aurelio-ira...
[8] Entre otras la financiación de proyectos de fortalecimiento de la economía campesina, afro e indígena, funcionamiento de al menos cinco mesas regionales, creación de un Comité de Evaluación y Reglamentación de Riesgos Campesino y la negociación del pliego de peticiones de la Cumbre Agraria.
[9] http://www.semana.com/nacion/articulo/paro-agrario-2016-campesinos-e-ind...
[10] https://www.elheraldo.co/colombia/polemica-por-el-proyecto-de-tierras-li ...
[11] http://www.verdadabierta.com/procesos-de-paz/farc/6611-el-proyecto-que-a...
[12] http://www.indepaz.org.co/7433/los-tales-campesinos-no-existiran/

Ava Gómez, Camila Vollenweider Bárbara Ester, Investigadoras CELAG

 

COMUNIDADES RURALES MEXICANAS APRENDEN A PRODUCIR Y AUTOSOSTENERSE

Emilio Godoy

4La mexicana Jilder Morales mira con orgullo las jóvenes plantas de aguacate que se elevan